INNOVACIÓN Y CAOS EN APRENDIZAJE

INNOVACIÓN Y CAOS EN APRENDIZAJE

El otro día participé en un encuentro de innovación y aprendizaje. Parecía un planteamiento interesante, y es de agradecer toda iniciativa y esfuerzo realizado para reunir personas con interés por el aprendizaje.

Todo comenzó solicitándonos que dijésemos todo lo que se nos ocurriese sobre aprendizaje no formal.

Para orientar mi mente, proceso lógico donde los haya, pregunté si hablábamos de aprendizaje no-formal pero profesional-competencial, o de aprendizaje informal.

Oye, como si hubiese traído al mismísimo diablo conmigo, dos personas se alteraron un tanto, y empezaron a decir que porque había que organizar el aprendizaje, que era libre y cualquiera podía enseñar y aprender.

Interpretaron por su cuenta, vaya usted a saber qué había en su cabeza, Esto pasa mucho, uno pone palabras en boca de otro sólo porque las tiene en su cabeza, me pregunto el motivo por el que se alteraron tanto.

Empezaron a decir que qué era eso de aprender en aula y de que todo estuviese organizado. Dije que consideraba importante que un profesional cumpliese unos requisitos. Pues la cosa les sentó fatal.

Estaba yo entre alucinada y convencida de que algo existía por debajo de la superficie, cosa bastante habitual entre los humanos, educados para esconder los verdaderos intereses, algo totalmente lícito. Si los disimulas por algo será.

De repente me pareció que yo, en mi misma, era Ministra de Educación, parecía la responsable de que la educación tuviese un programa y unos criterios, manda narices. Quien ataca con tal virulencia utilizando argumentos que ni se han dicho, algo tiene.

Pensé, bueno, será gente de algún sector muy avanzado, que plantean grandes desarrollos frente a la educación habitual, claro que cuando les pregunté qué hacían, resultó que estaban en formación y de ello vivían, y de las subvenciones y contratos, en fin, sin palabras.

De alguna manera querían nuestro conocimiento e ideas, pero no se nos ofreció ninguna, no se, hay mucha confusión en lo del conocimiento compartido. Por cierto, las hojas para tomar notas eran de una universidad, bonita paradoja.

Así, de forma innovadora y por sÍ mismos, plantearon que la educación formal o reglada, con programas, era una tontería, y que los profesionales mejor ni verlos, eso si, ellos viviendo de los fondos de formación, que extraña reunión.

Pero resulta que los profesionales son absolutamente necesarios hoy, los buenos profesionales, los que no engañan y esconden intereses. Varios aspectos esenciales:

Ningún profesional organiza un grupo en frío, sin caldearlo, sin generar un clima de respeto. Tampoco quien coordina un grupo, y es profesional, ataca a las personas que plantean propuestas, o niega lo que escucha, sino que construye, indaga y provoca mayor análisis o creatividad. Ningún coordinador de grupo de generación de ideas dice “Yo lo que quiero es esto” sino que sabe que está al servicio del grupo y de su esfuerzo. Profesionalidad.
Nuestro problema es la “pendularidad” tenemos la inteligencia en modo péndulo, de un lado a otro, según la moda o, a veces, según donde se sitúen los fondos, que van con las modas o con los gustos políticos del momento, o donde se sabe hay negocio, pero sin hablar de ello, como si no existiese.

Formación extremadamente organizada-formación toda abierta, falda corta un año-minifalda el siguiente. Pero el aprendizaje no es una moda, aunque algunos lo pretendan, sino la base del conocimiento.

La verdadera inteligencia no es pendular, sino que utiliza diferentes formas, lo que vemos como opuestos y desarrolla un sistema superior, integrando los opuestos en sistemas complejos. La inteligencia no niega sino que fracciona y secuencia para generar mejores procesos, ampliando posibilidades y modalidades para todos. Genera opciones de calidad, no niega posibilidades.

No rechazamos lo aprendido, sino que lo transformamos generando diferentes posibilidades y, por lo tanto, requiere de conocimiento y profesionalidad. También esfuerzo metodológico.

Si pendulamos entre rigidez organizativa y caos, tendremos lo que ya tenemos. Con esfuerzo y profesionales podremos subir un nivel y dejarnos de tanto mareo. El modelo de organización más peligroso es aquel que afirma que no es necesaria.

Sólo podemos innovar cuando manejamos realmente un sistema, un conocimiento, una competencia, un proceso, etc. Aunque aquí todo el mundo innove generando confusión. Cuando nos digan que no hay que organizar nada, que todo debe ser libre, pensemos que la cosa corre peligro.

Hoy es una época de organización y reorganización continua, de alto dominio y alta flexibilidad combinada, es otra forma de proceso diferente, saber mucho, para saber cambiar rápidamente.

Quien no puede, o quienes tienen intereses ocultos, prefieren el desorden y el caos. Confundir los diferentes tipos de aprendizaje, sus diferentes objetivos, tanto de desarrollo como sociales, así como sus estructuras y procesos. Odiar tanto a los profesionales del aprendizaje no parece el enfoque a una formación de calidad. Un buen profesional no odia a otro buen profesional, lo admira, es una diferencia.

Existen muchas formas de organizar los procesos de aprendizaje, en función de los resultados necesarios, profesionales, informales, sociales, ocio, etc. Diferentes sistemas de organización, más abierta o más cerrada, diseños implicados en la acción diaria, verdadera innovación, pero claro, eso requiere de una alta profesionalidad y una investigación que promueva el diseño de nuevos sistemas en aprendizaje. Demasiado esfuerzo, el desorden conlleva menos esfuerzo y produce placeres infantiles inconscientes, nos seduce.

El conocimiento no nace donde queremos, no obedece órdenes, es libre. El conocimiento se genera donde existe un tipo especial de grupo, con unas reglas explícitas y claras de actuación y de relación. El conocimiento surge cuando el grupo funciona de determinada manera.

No se si me da mas miedo la ley Wert, o la innovación desde la falta de profesionalidad.

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  1. #1 por marian1105 el 28 mayo, 2013 - 10:33

    Ya me hubiese gustado estar en esa reunión con todos esos profesionales, acomodados, en un sueldo fijo, * con pagas extras vacaciones en todas las épocas, cursos pagados, en tiempo de su trabajo, etc, etc. Y que supiesen la vida que llevamos los que tenemos que trabajar en la formación contínua para sobrevivir, que si hay dinero es para las empresas, no para los formadores, que si hay innovación es porque la ponemos nosotros, a costa de nuestro esfuerzo personal, nuestras horas dedicadas que no disfrutamos para otras cosas.
    Si hay calidad también la tenemos que poner nosotros por toda la competencia que tenemos entre nosotros y las empresas que hay.
    Con la organización igual, porque dado el tipo de alumnos que tenemos, como no suele haber una selección muy exaustiva, hay que tener una gran organización para poder llevar una clase tan variopinta de niveles.
    Y así punto por punto podría estar rebatiendo a en muchos casos funcionarios acomodados en sus puestos de trabajo de por vida que no se molestan por evolucionar en su materia.
    Que supiesen lo que tenemos que luchar los de la ” Formacion NO REGLADA”

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